Entradas

Tiny life

Tiny life I was dizzy and it was when I remembered the beginning of the night. I woke up with back pain. My mouth felt dry and had the guts riots. T he food is no more what it use to be , many chemical additives are going to finish me off. The night crept through the curtains of the kitchen window, the night my partner, my accomplice. I remembered the last meal was rushed, tasteless, disgusting, just plastic with some flavor. I could feel the smell of something better, perhaps leftovers or perhaps something half cooked. Was it paste? I do not remember well but tasted better. Only available to see the flash of light behind me, a sudden hit in my back and the panting anger of the man. And I'm here with writhing legs and back, all dizzy, about to die. The last thing I hear is the shrill voice of the woman "disgusting ... a cockroach!" Pues el "google translate" ayuda muchísimo para traducir. Esto solo requirió de unos pequeños arreglos y creo que está bien ¿que op...

Vida ínfima

Estaba mareado y fue entonces que recordé el inicio de la noche. Me desperte con dolor en la espalda. Sentia la boca seca y tenia las tripas revueltas. La comida ya no es lo que era, tantos aditivos químicos van a acabar conmigo. La noche se colaba entre las cortinas de la ventana de la cocina, la noche mi aliada, mi cómplice. Recordé la última comida, fue apresurada, insípida, un asco, tan solo plástico con sabor. Pude sentir el aroma de algo mejor, quizá sobras o quizá algo medio cocinado. ¿Era pasta? No lo recuerdo bien pero el sabor mejor. Solo alcance a ver el destello de luz a mi espalda, y el golpe seco sobre mi y después el jadeo de ira del hombre. Y estoy aquí con las patas retorcidas y de espaldas, mareado, a punto de morir. Lo último que escucho es la voz chillona de la mujer: ¡que asco... una cucaracha! Leonardo Yamasaki Este mini cuento lo escribí en 1982.

Justicia para unas nalgas. Para los niños de Sonora, olvido

Justicia para unas nalgas. Para los niños de Sonora, olvido Recientemente a una roquera famosa la perjudicaron en codiciada parte de su anatomía. En México sólo tres leyes se cumplen cabalmente: la Ley de Herodes, la Ley del Embudo y la Ley de Gravedad. Pues bien, esta tercera ley había cumplido sus efectos, y el prominente trasero de la cantante Alejandra Guzmán empezaba a mirar al suelo. Entonces la roquera acudió a una clínica en la que le inyectaron una sustancia extraña, con la promesa de que aquella parte luciría “¡eternamente bella, bella, con un hechizo de gitana!”. El resto de la historia es bastante conocido: en lugar de erguirse orgulloso, aquello tomó la forma de un paisaje lunar. Ya no sólo el trasero, la vida misma de la cantante estuvo en serio peligro. Entró en acción la justicia. Inmediatamente fue detenida la dueña de la clínica. Después de una intensa búsqueda, el doctor que practicó las inyecciones fue apresado. Luego fueron detenidos ocho empleados de la empres...

Ideario Eugenio Garza Sada

I. Reconocer el mérito en los demás. Por la parte que hayan tomado en el éxito de la empresa y señalarlo de manera espontánea, pronta y pública. Usurpar ese crédito, atribuirse a sí mismo méritos que corresponden a quienes trabajan a las órdenes propias, sería un acto innoble, segaría una fuente de afecto e incapacitaría para comportarse como corresponde a un ejecutivo. II. Controlar el temperamento. Debe tenerse capacidad para dirimir pacífica y razonablemente cualquier problema o situación, por irritantes que sean las provocaciones que haya que tolerar. Quien sea incapaz de dominar sus propios impulsos y expresiones, no puede actuar como director de una empresa. El verdadero ejecutivo abdica el derecho a la ira. III. Nunca hacer burla. De nadie ni de nada. Evitar las bromas hirientes o de doble sentido. Tener en cuenta que la herida que asesta un sarcasmo, nunca cicatriza. IV. Ser cortés. No protocolario, pero sí atento a que los demás encuentren gratos los momentos de la propia comp...

Decálogo del escritor

por Augusto Monterroso Augusto Monterroso, guatemalteco, nació en 1921 y vivió en el exilio la mayor parte de su vida. Ganador del Premio “Juan Rulfo” de cuento y candidato al Nobel de Literatura, ha escrito relatos, fábulas y ensayos celebrados en todo el mundo. En su novela “Lo demás es silencio”, aparece este curioso decálogo de doce mandamientos, en la voz de Eduardo Torres, un personaje ficticio a través del cual Monterroso escribió varios artículos satíricos sobre el gremio de los escritores. Primero Cuando tengas algo que decir, dilo; cuando no, también. Escribe siempre. Segundo No escribas nunca para tus contemporáneos, ni mucho menos, como hacen tantos, para tus antepasados. Hazlo para la posteridad, en la cual sin duda serás famoso, pues es bien sabido que la posteridad siempre hace justicia. Tercero En ninguna circunstancia olvides el célebre dictum: "En literatura no hay nada escrito". Cuarto Lo que puedas decir con cien palabras dilo con cien palabras; lo que con...

Algo inesperado

Este video es un "performance" que dieron en una estación de trenes. Es algo muy inesperado pero bastante vistoso y divertido.

Voto electrónico y la obsolescencia tecnificada

Creo que cuando se utiliza tecnología para mejorar un proceso, es necesario que dicho proceso sea mejorado en si mismo en su constitución y no solo agregarle dispositivos tecnologicos, para no "tecnificar la obsolecencia", como se suele hacer muchas veces en las burocracias de los gobiernos en México y en muchos otros países. Muchas veces, personalmente he sufrido estos errores al momento de realizar algún trámite gubernamental en México (país) e incluso en España. El simple hecho de utilizar el estado-del-arte en cualquier proceso administrativo no lo hace mejor.  El simple análisis a fondo de un proceso administrativo y la consiguiente modificación para optimizarlo, lo mejora sin la necesidad de utilizar tecnología de punta. Mejorar el sistema de votación necesitaría un análisis a fondo de todo el proceso e identificar los problemas a solucionar. Encontrar soluciones a los procesos de votación de la democracia es un problema pertinente, pero, aún cuando no se quiera tecnifi...