viernes, 27 de junio de 2014

Tres razones por la que NO deberíamos casarnos "por amor"

Las parejas que NO se casan por amor en nuestra cultura son consideradas como personas con mala suerte, sospechosas, manipuladoras, explotadoras y malvadas. Solemos pensar que, o están haciendo cosas malas o hay algo que tienen mal en su cabeza. Nos hacen sentir cualquier otra cosa menos simpatía porque a la mayoría de nosotros nos enseñaron que el amor es la única razón "correcta" para unirse en pareja.

Sin embargo si realmente piensas con detenimiento el amor es un lujo. Cuando uno se casa por amor, por lo general significa que tiene todas -o al menos la mayoría- de sus otras necesidades cubiertas (como casa, comida, sustento, etc.). Esto quizá puede explicar por que las personas con menos recursos económicos tienen también las tasas de matrimonio más bajas. Si está preocupado acerca de su supervivencia o su seguridad, nadie se va a centrar en encontrar al hombre o la mujer de sus sueños, a menos que, por supuesto, esta persona de sus sueños sea su boleto para salir de vivir en un hogar terrible, o tener un lúgubre panorama financiero, o salir de la espeluznante "soltería".

La procreación siempre ha sido el factor por que las personas se casan, pero hasta hace unos 200 años más o menos, la gente en occidente se casaba mas por intereses políticos o financieros que por amor.

La era victoriana y la Revolución Industrial (1800) crearon dos cambios importantes en el modo de vida de las personas. Como consecuencia el romance se puso de moda y los avances tecnológicos logrados hicieron la vida mucho más fácil. Antes de estos acontecimientos el divorcio era increíblemente raro, pero cuando el amor entró en escena, como la razón para casarse, las disoluciones se convirtieron en algo común.

Los Derechos de la Mujer, las leyes de divorcio sin penalizaciones y el mayor énfasis en la búsqueda de la felicidad personal en los años 70's, abrió la puerta a mayores posibilidades de elección y, por lo tanto, más divorcios. Las tasas de divorcio se dispararon hasta un 50% (frente al 11% en el años cincuenta) y no han cambiado mucho en los últimos 50 años.

Hemos recorrido un largo camino con la tecnología y la vida moderna, pero ¿hemos hecho llegar demasiado lejos en nuestra cultura al amor centrado en lo conyugal?

Lo que los expertos como Andrew Cherlin ("Marriage Go-Round") y Stephanie Coontz ("Matrimonio, su historia") nos dicen es que, en nuestro intento de hacer la institución del matrimonio más fuerte, haciendo elevar el nivel para cumplir con nuestras altas necesidades de amor y romance, lo hemos debilitado seriamente. El matrimonio así se sustenta con dos emociones muy cambiantes: cuando el amor se desvanece el matrimonio se pone inestable, cuando el romance para, las nupcias mueren.

Para las personas cuya principal razón para casarse no es el amor, como tener hijos con alguien que creen que sería un buen compañero para la crianza, tener una seguridad financiera, o de compañía, por lo general duran más tiempo y quizás tienen mejores matrimonios ya que sus decisiones son tomadas con un propósito definido. Además, sus expectativas sobre el matrimonio y su pareja son mas realistas, su cónyuge no esperaba que fuera "el príncipe o la princesa", y sólo tenía que ser el señor o la señora "suficientemente bueno".

Algunas personas llaman a esto conformismo, pero estamos viendo lo exitosos que son los matrimonios como estos cada vez más.

No estoy diciendo que el amor no debe estar en la lista de cosas que deben estar en su relación, sino que el amor no tiene que estar en el primer lugar (y tal vez no debería ocupar ese sitio).

A continuación pongo las tres razones por las que pienso que "casarse por amor" no es algo inteligente:

1. El amor es una emoción cambiante. Tan pronto como uno se enamora, puede uno desenamorarse. ¿Entonces qué? O bien la relación termina o se vuelve tóxica. Si el amor es la conexión principal, entonces el pegamento se ha ido.

2. El amor no es un cimiento lo suficientemente fuerte. Sí, el amor es fuerte, pero debido al hecho de que se puede evaporar, no es algo con lo que solo se puede tener como la base para una relación a largo plazo (especialmente cuando hay niños involucrados). Cualquier cosa construida sobre unos cimientos de amor está sujeta a caer con un ligero sismo.

3. El amor está lejos de ser "todo lo que necesitas" (como la canción de The Beatles, "All you need is love"). En realidad necesitas tener: respeto mutuo, objetivos compartidos y compatibilidad para tener una relación sostenible duradera a largo plazo. Las personas se suelen "enamorar del amor" porque piensan que todos queremos ser queridos, nos encanta el amor y lo queremos para toda la vida. Sin embargo, si usted quiere una receta para una relación fuerte y saludable, podría tener este aspecto: 1 Copa de respeto mutuo, 1 Copa de compartir metas, 3 Copas de compatibilidad, 1 cucharada de amor, 1 cucharada de atracción.

¿Y tu que piensas?

miércoles, 25 de junio de 2014

Los 10 mandamientos de Bertrand Russell

1. No estés absolutamente seguro de nada.

2. No creas conveniente actuar ocultando pruebas, pues las pruebas terminan por salir a la luz.

3. Nunca intentes oponerte al raciocinio, pues seguramente lo conseguirás.

4. Cuando encuentres oposición, aunque provenga de tu esposo o de tus hijos, trata de superarla por medio de la razón y no de la autoridad, pues una victoria que dependa de la autoridad es irreal e ilusoria.

5. No respetes la autoridad de los demás, pues siempre se encuentran autoridades enfrentadas.

6. No utilices la fuerza para suprimir las ideas que crees perniciosas, pues si lo haces, ellas te suprimirán a ti.

7. No temas ser extravagante en tus ideas, pues todas la ideas ahora aceptadas fueron en su día extravagantes.

8. Disfruta más con la discrepancia inteligente que con la conformidad pasiva, pues si valoras la inteligencia como debieras, aquélla significa un acuerdo más profundo que ésta.

9. Muéstrate escrupuloso en la verdad, aunque la verdad sea incómoda, pues más incómoda es cuando tratas de ocultarla.

10. No sientas envidia de la felicidad de los que viven en el paraíso de los necios, pues sólo un necio pensará que eso es la felicidad.

sábado, 21 de junio de 2014

Diez hechos sorprendentes sobre el rechazo

El rechazo duele mucho, pero la mayoría de los rechazos infligen daño a nuestro bienestar psicológico que va mucho más allá del mero dolor emocional. Aquí hay diez hechos menos conocidos que describen los diferentes impactos psicológicos que tiene el rechazo en nuestras emociones, pensamientos y comportamiento. Aunado al rechazo está el evitar hacer el ridículo, es por lo que nos da tanto miedo hablar en publico. Pero comencemos examinando las razones por qué el rechazo duele tanto como lo hace.

1. El rechazo esta literalmente montado sobre las vías del dolor físico en el cerebro: Los estudios de fMRI muestran que las mismas áreas del cerebro se activan cuando experimentamos rechazo como cuando experimentamos dolor físico. Esta es la razón de por que el rechazo duele tanto (neurológicamente hablando). De hecho, nuestros cerebros responden de forma tan similar al rechazo y al dolor físico que...

2. El Tylenol reduce el dolor que provoca el rechazo emocional. Para probar la hipótesis de que el rechazo imita el dolor físico, los científicos dieron a algunas personas Tylenol (acetaminofen) antes de pedirles que recordaran una experiencia de rechazo doloroso. Los participantes que recibieron Tylenol informaron significativamente menos dolor emocional que los sujetos que recibieron una píldora de azúcar. Los psicólogos asumen que no hay una razón específica para el fuerte vínculo entre el rechazo y el dolor físico. En concreto ...

3. El rechazo tuvo una función vital en nuestro pasado evolutivo. En nuestro pasado como cazadores recolectores, estar condenado al ostracismo de nuestras tribus era similar a una sentencia de muerte, ya que eran muy pocas las probabilidades de sobrevivir por mucho tiempo solo. Los psicólogos evolucionistas asumen que el cerebro desarrolló un sistema de alerta temprana para alertarnos cuando estábamos en riesgo de ostracismo. Evolutivamente el cerebro asoció la emoción del rechazo imitando al dolor físico en el cerebro, debido a que era muy importante para llamar la atención -los que experimentaban el rechazo como algo más doloroso tenían una ventaja evolutiva- y por lo tanto tenían más probabilidades de corregir su comportamiento y más probabilidades de permanecer en la tribu. Lo que probablemente explica también por qué ...

4. Podemos recordar y volver a experimentar el dolor social más vivamente que el dolor físico. Trata de recordar una experiencia en la que sentiste mucho dolor físico y su cerebro dirá "mmmmm bueno...". En pocas palabras, la memoria por sí sola no provoca dolor físico. Pero intenta revivir un rechazo doloroso, pon en tu mente el recuerdo (trata en realidad de hacerlo, no pasa nada), y te verás inundado con muchos de los mismos sentimientos que tenías en ese momento (y su cerebro va a responder como lo hizo en el momento también). Nuestro cerebro da prioridad a las experiencias de rechazo porque somos animales sociales que vivimos en "tribus". Esto nos lleva al siguiente aspecto del rechazo, que a menudo pasamos por alto...

5. El rechazo desestabiliza nuestra "necesidad de pertenencia". Todos tenemos una necesidad fundamental de pertenecer a un grupo (o tribu). Cuando nos rechazan, esta necesidad se desestabiliza y la desconexión que sentimos se suma a nuestro dolor emocional. Volver a conectar con los que nos aman, extendiendo la mano a los miembros de los grupos con los que sentimos afinidad fuerte y que nos valoran y nos aceptan, se ha descubierto que alivia el dolor emocional después de un rechazo. Sentirse solo y desconectado después de un rechazo tiene otro impacto a menudo pasado por alto, de esta forma, en nuestra conducta...

6. El rechazo crea oleadas de ira y agresión. En 2001, en los EE.UU. se publicó un informe que decía que el rechazo tiene un mayor riesgo de violencia en adolescentes que las drogas, la pobreza, o la pertenencia a pandillas. Innumerables estudios han demostrado que incluso los rechazos leves llevan a la gente a sacar su agresión a los espectadores "inocentes". Los tiroteos en las escuelas, la violencia contra las mujeres, son otros ejemplos de la estrecha relación entre el rechazo y la agresión. Sin embargo, gran parte de la agresión provocada por el rechazo se enfoca hacia uno mismo...

7. Los rechazos nos mandan en una misión del tipo "búsqueda y destrucción" a nuestra autoestima. A menudo respondemos al rechazo en lo romántico, pesando que la culpa la tenemos nosotros mismos, lamentando todas nuestras insuficiencias, dando patadas a nosotros mismos cuando ya estamos en el suelo y golpeando nuestra autoestima y haciéndola papilla. La mayoría de los rechazos románticos son una cuestión de incompatibilidad de carácter, falta de química, estilos de vida diferentes, metas distintas y otras dinámicas mutuas. Echar la culpa a nosotros mismos y atacar a nuestra autoestima sólo profundiza el dolor emocional que sentimos y nos hace más difícil recuperarnos emocionalmente. Pero antes de salir corriendo a culparte por culparse a ti mismo, considera que no podrías estar pensando con claridad en esos momentos, ya que...

8. EL rechazo reduce temporalmente nuestra IQ. Cuando se le preguntó que recordaran una experiencia de rechazo reciente y volvieran a vivir la experiencia fue suficiente para que las personas puntuaran significativamente más bajo en las pruebas posteriores de IQ, pruebas de memoria a corto plazo, y las pruebas de toma de decisiones. De hecho, cuando nos estamos recuperando de un rechazo doloroso, pensar con claridad no es tan fácil. Esto explica por qué...

9. El rechazo no responde a la razón. Unos participantes fueron sometidos a un experimento en el que fueron rechazadas por extraños. Sin embargo fue amañado, los extraños del experimento eran cómplices. Sorprendentemente, no obstante que se les dijo a los "extraños" que el rechazo lo hicieran de manera cuidadosa, a los rechazados se les hizo poco para aliviar el dolor emocional que sentían. Incluso aún cuando se les dijo que los extraños pertenecían a un grupo que ellos despreciaran, tales como el Ku Klux Klan, funcionó poco para calmar sus sentimientos heridos. Pero no todas las noticias son malas porque...

10. Hay maneras de tratar las heridas psicológicas que inflige el rechazo. Es posible tratar los daños que provoca el rechazo del dolor emocional y evitar las caídas psicológicas, emocionales, cognitivas y relacionales que producen sus secuelas. Para hacerlo con eficacia hay que abordar cada una de nuestras heridas psicológicas (es decir, aliviar nuestro dolor emocional, reducir nuestra ira y agresión, proteger nuestra autoestima y estabilizar nuestra necesidad de pertenencia).

viernes, 20 de junio de 2014

Este es el amor que es bueno para tu corazón, literalmente


El amor es una emoción humana universal que impregna todos los aspectos de la vida. Amamos a nuestras familias, nuestros amigos, nuestros socios, e incluso nuestras mascotas. También podemos amar a nuestro trabajo, la música, las obras de arte, los paisajes y ciertas comidas. El amor puede ser definido como un fuerte apego emocional hacia otra persona o cosa que puede producir sentimientos de euforia y alegría o tristeza y desesperación. No hay duda de que el amor es una de las emociones más poderosas que un ser humano puede experimentar, pero pasamos tanto tiempo enfocados en amar todo lo que nos rodea que a menudo olvidamos el destinatario más importante del amor: nosotros mismos.

Aunque la conexión no pueda parecer obvia, el amor a uno mismo está directamente relacionado con la salud del corazón y el bienestar. Cuando nos amamos a nosotros mismos, cuidamos mejor de nosotros mismos y somos menos propensos a involucrarnos en comportamientos nocivos, como comer demasiado o no comer alimentos saludables, abusar del alcohol y abandonar nuestro cuerpo. Además, los estudios muestran que los altos niveles de autoestima, incluso podrían proteger al corazón, al fortalecer el sistema nervioso parasimpático (SNP). Nuestro SNP calma el corazón por medio de suprimir los niveles de estrés, bajar la frecuencia cardíaca y combatir la inflamación, que a su vez puede proteger el sistema cardiovascular. Así que cuando te amas a ti mismo, nutres y revitalizas tanto tu espíritu como tu cuerpo. He aquí cinco consejos que te pueden ayudar a amarte mas a ti mismo:

1. Deja de golpearte a ti mismo y empieza a ser amable contigo mismo

Todos podemos ser nuestros peores críticos, en ocasiones en detrimento nuestro. Una cierta cantidad de introspección es saludable, pero cuando constantemente nos centramos en defectos y fracasos, empezamos a desarrollar un sentido distorsionado de uno mismo que puede extenderse al mundo externo. En lugar de centrarse en lo negativo, recuerda las cosas que te gustan de ti mismo. Date elogios y se compasivo contigo mismo. Cuando eres amable contigo mismo, el impulso positivo brilla a través de ti, por lo que te resultará mas fácil lograr tus metas y que otros te tratan con la misma amabilidad.

2. Pasa tiempo contigo mismo

Cuanto más te conoces a ti mismo, más fácil es amarte. Una de las mejores maneras de desarrollar un sentido de sí mismo es pasar tiempo a solas. Agenda algún tiempo cada semana en el cual apaga el teléfono y la computadora, simplemente concéntrate en ti. Puedes, por ejemplo: leer un libro, meditar, ir a dar un paseo, salir a cenar o ir al cine. Cuanto más tiempo pases sólo contigo, te sentirás más centrado y con mas aplomo, ademas de que estarás mejor equipado para combatir las emociones negativas y para vivir la vida con más significado.

3. Haz lo que amas

¿Cuantas veces has leído u oído decir que la gente debe amar lo que hace? En realidad lo que necesitas es lo inverso: hacer lo que amas. ¿Cuántas veces a la semana haces algo que realmente quieres? ¿Cuántas veces en un mes? ¿Un año? Parte de amarte a ti mismo es alimentar tu alma con las cosas que te hacen feliz. Esto podría ser el baile, cantar, viajar, aprender un nuevo idioma, o incluso simplemente sentarte en silencio con una taza de té, escuchando buena música. Alimenta tu alma con actividades divertidas, y la felicidad y la alegría resonarán a través de tu vida y se extenderá a las personas que te rodean.

4. Elige estar rodeado de gente positiva

Las personas con las que decides pasar tu tiempo son un reflejo directo de lo mucho que te valoras a ti mismo. Rodéate de personas positivas, que te cuidan y te apoyan sin prejuicios, y te sentirás amado, apreciado y respetado. Los estudios demuestran que los individuos que se asocian con gente alegre, tienen una actitud más feliz y por lo tanto un mejor sentido de bienestar. Si por el contrario, te rodeas de personas tóxicas que te deprimen, ¿cómo no vas sentirse no amado y no apreciado? La vida es demasiado corta para perder el tiempo con personas que chupan tu felicidad, por lo que toma la decisión de pasar tiempo con las personas que te alienten e inspiren a ser mejor persona.

5. Se tu propio cuidador

A veces puedes sentir como que tu trabajo en la vida es cuidar y apoyar a los que te rodean. Pero ¿cómo se puede cuidar adecuadamente a los demás cuando tu mismo descuidas tu propia salud y felicidad? Haz un esfuerzo para cuidar de tu cuerpo comiendo sanamente, descansando lo suficiente y haciendo ejercicio con regularidad. Controla tu estrés mediante la meditación o tomando tiempo para ti mismo. En lugar de depender de otros para cuidar de ti, toma la iniciativa para cuidar de tu propio bienestar físico y emocional, tu confianza y sentido de autoestima crecerá.

El amarse a sí mismo no es ser egoísta. Mas bien es tomar el cuidado de tus propias necesidades para que puedas ser la mejor persona posible para ti y los demás que te rodean. Cuando realmente comienzas a amarte a ti mismo, encontrarás que tu salud mejora, te vuelves más feliz y más equilibrado, además de que aumenta tu capacidad de disfrutar los buenos momentos, las buenas personas, y las cosas buenas de tu vida.

¿Y tu que piensas?