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Los 15 mandamientos de un esceptico

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No hagas a otros lo que tú no querrías que ellos te hiciesen. Sobre todas las cosas, lucha por no causar daño. Trata a lo seres humanos; y a las otras formas de vida, y al mundo en general, con amor, honestidad, lealtad y respeto. No pases por alto a la maldad ni evites administrar justicia; y siempre está listo para perdonar las malas acciones que son admitidas libremente y lamentadas honestamente. Vive la vida con un sentido de alegría y maravilla. Siempre busca estar aprendiendo algo nuevo. Pon a prueba todas las cosas; siempre compara tus ideas con los hechos; y está listo para descartar aún la más apreciada idea si no se ajusta a los hechos. Nunca busques autocensurarte o apartarte de la disensión; y siempre respeta el derecho de otros a no estar de acuerdo contigo. Fórmate opiniones independientes basadas en tu propio razonamiento y experiencia; no permitas que otros te cieguen. Cuestiona todo. Siempre diseña tus normas como si no supieses si tú vas a estar en el top...

Breve historia del tiempo de los elementos

Y fue entonces cuando el universo nació. La colisión entre las dos branas había hecho que las leyes físicas se acomodaran para generar complejidad. Las épocas se sucedieron rápidamente. La época de Plank cuando las cuatro fuerzas eran una, la época gran unificación con la separación de la gravedad, la época electrodébil con la fuerza fuerte que se desunió. Luego los grandes cambios, la época inflacionaria, el recalentamiento y la bariogénesis, con los rompimientos de simetrias. Finalmente, cuando el universo se enfrió, fue todo Hidrógeno. El Hidrógeno se encontraba en todas partes y se empezó a condensar, se encendió y creó al Helio. Ellos se entrenaron juntos hasta que encontraron los secretos de la química, que luego se comprometieron a utilizar sólo para la justicia. Helio finalmente tomó a Litio como estudiante, e intento hacer que las cosas se mantuvieran de esta forma pero falló. Los secretos de la química se esparcieron por todo el universo. Por lo ocurrido, de pronto, ya estab...

Paul Auster: La inutilidad de la literatura

En las últimas semanas he estado oyendo mucho el nombre de Paul Auster y me pasaron el discurso que pronunció cuando le entregaron el premio Príncipe de Asturias. Lo pongo a continuación traducido y corregido "a la mexicana": "No sé por qué me dedico a esto. Si lo supiera, probablemente no tendría necesidad de hacerlo. Lo único que puedo decir, y de eso estoy completamente seguro, es que he sentido tal necesidad desde los primeros tiempos de mi adolescencia. Me refiero a escribir, y en especial a la escritura como medio para narrar historias, relatos imaginarios que nunca han sucedido en eso que denominamos mundo real. Sin duda es una extraña manera de pasarse la vida: encerrado en una habitación con la pluma en la mano, hora tras hora, día tras día, año tras año, esforzándose por llenar unas cuartillas de palabras con objeto de dar vida a lo que no existe?, salvo en la propia imaginación. ¿Y por qué se empeñaría alguien en hacer una cosa así? La única respuesta que se m...

Tiny life

Tiny life I was dizzy and it was when I remembered the beginning of the night. I woke up with back pain. My mouth felt dry and had the guts riots. T he food is no more what it use to be , many chemical additives are going to finish me off. The night crept through the curtains of the kitchen window, the night my partner, my accomplice. I remembered the last meal was rushed, tasteless, disgusting, just plastic with some flavor. I could feel the smell of something better, perhaps leftovers or perhaps something half cooked. Was it paste? I do not remember well but tasted better. Only available to see the flash of light behind me, a sudden hit in my back and the panting anger of the man. And I'm here with writhing legs and back, all dizzy, about to die. The last thing I hear is the shrill voice of the woman "disgusting ... a cockroach!" Pues el "google translate" ayuda muchísimo para traducir. Esto solo requirió de unos pequeños arreglos y creo que está bien ¿que op...

Vida ínfima

Estaba mareado y fue entonces que recordé el inicio de la noche. Me desperte con dolor en la espalda. Sentia la boca seca y tenia las tripas revueltas. La comida ya no es lo que era, tantos aditivos químicos van a acabar conmigo. La noche se colaba entre las cortinas de la ventana de la cocina, la noche mi aliada, mi cómplice. Recordé la última comida, fue apresurada, insípida, un asco, tan solo plástico con sabor. Pude sentir el aroma de algo mejor, quizá sobras o quizá algo medio cocinado. ¿Era pasta? No lo recuerdo bien pero el sabor mejor. Solo alcance a ver el destello de luz a mi espalda, y el golpe seco sobre mi y después el jadeo de ira del hombre. Y estoy aquí con las patas retorcidas y de espaldas, mareado, a punto de morir. Lo último que escucho es la voz chillona de la mujer: ¡que asco... una cucaracha! Leonardo Yamasaki Este mini cuento lo escribí en 1982.

Justicia para unas nalgas. Para los niños de Sonora, olvido

Justicia para unas nalgas. Para los niños de Sonora, olvido Recientemente a una roquera famosa la perjudicaron en codiciada parte de su anatomía. En México sólo tres leyes se cumplen cabalmente: la Ley de Herodes, la Ley del Embudo y la Ley de Gravedad. Pues bien, esta tercera ley había cumplido sus efectos, y el prominente trasero de la cantante Alejandra Guzmán empezaba a mirar al suelo. Entonces la roquera acudió a una clínica en la que le inyectaron una sustancia extraña, con la promesa de que aquella parte luciría “¡eternamente bella, bella, con un hechizo de gitana!”. El resto de la historia es bastante conocido: en lugar de erguirse orgulloso, aquello tomó la forma de un paisaje lunar. Ya no sólo el trasero, la vida misma de la cantante estuvo en serio peligro. Entró en acción la justicia. Inmediatamente fue detenida la dueña de la clínica. Después de una intensa búsqueda, el doctor que practicó las inyecciones fue apresado. Luego fueron detenidos ocho empleados de la empres...

Ideario Eugenio Garza Sada

I. Reconocer el mérito en los demás. Por la parte que hayan tomado en el éxito de la empresa y señalarlo de manera espontánea, pronta y pública. Usurpar ese crédito, atribuirse a sí mismo méritos que corresponden a quienes trabajan a las órdenes propias, sería un acto innoble, segaría una fuente de afecto e incapacitaría para comportarse como corresponde a un ejecutivo. II. Controlar el temperamento. Debe tenerse capacidad para dirimir pacífica y razonablemente cualquier problema o situación, por irritantes que sean las provocaciones que haya que tolerar. Quien sea incapaz de dominar sus propios impulsos y expresiones, no puede actuar como director de una empresa. El verdadero ejecutivo abdica el derecho a la ira. III. Nunca hacer burla. De nadie ni de nada. Evitar las bromas hirientes o de doble sentido. Tener en cuenta que la herida que asesta un sarcasmo, nunca cicatriza. IV. Ser cortés. No protocolario, pero sí atento a que los demás encuentren gratos los momentos de la propia comp...